Epifanía: La manifestación del Señor
Su Epifanía ante los Reyes Magos (Mateo 2:1-12)
Su Epifanía a San Juan Bautista en el Jordán (Mateo
3:13-17)
Su Epifanía a sus discípulos y comienzo de Su vida
pública con el milagro en Caná (Juan 2:1-12)
Epifanía: La manifestación del Señor
Su Epifanía ante los Reyes Magos (Mateo 2:1-12)
Su Epifanía a San Juan Bautista en el Jordán (Mateo
3:13-17)
Su Epifanía a sus discípulos y comienzo de Su vida
pública con el milagro en Caná (Juan 2:1-12)
La Epifanía de los Reyes Magos,
celebrada el 6 de enero,
conmemora la manifestación
de Jesucristo, simbolizada por la
visita de los Magos de Oriente
(Melchor, Gaspar y
Baltasar) que siguieron una estrella para adorar al Niño Jesús
y le ofrecieron oro, incienso y mirra, marcando la
primera revelación de Cristo al
mundo y una celebración tradicional de regalos y desfiles
en muchos países.
Significado y Origen:
"Epifanía" significa revelación o
manifestación.
La festividad recuerda la adoración de Jesús por los
Magos,
representando a las naciones que vienen a conocerlo.
La Biblia no especifica el número ni los nombres de los
Magos,
siendo la tradición posterior la que los estableció.
La fecha del 6 de enero se fijó en el siglo IV,
posiblemente
para reemplazar una festividad pagana similar.
Tradiciones:
Regalos: Los niños reciben regalos, evocando
los presentes de los Magos a Jesús.
Rosca de Reyes: En países como México y España, se come
un pan dulce
(Rosca de Reyes)
con una figura de niño escondida dentro.
Desfiles: Se realizan cabalgatas y desfiles para honrar a
los Reyes Magos.
Simbolismo:
La Estrella: Representa la luz de la fe y la esperanza,
guiando a los
creyentes hacia Cristo, incluso en la dificultad.
Los Magos: Simbolizan a la humanidad buscando a Dios,
mostrando que Cristo es para todos los pueblos.
Los Regalos: El oro (realeza), el incienso (divinidad) y
la mirra
(humanidad/sufrimiento) marcan la naturaleza de Jesús.
Si nacieras Mi Niño
aquí en Guaynabo…
Si tu Anuncio trajeran los cucubanos
Si nacieras Mi Niño
entre las guajanas
¡qué mecida tan suave flor te acunara!
Si en presagio de aroma
las sicilianas crecieron
todas juntas donde nacieras
a la vera — a la vera de la quebrada
que se rompe en mil cuarzos por la mañana
Si nacieras Mi Niño en Los Ruiseñores
¡qué flautas de rocío para tus dones!
Si nacieras Mi Niño en
aquella loma donde San Juan se mira
«como gaviota»
Si nacieras Mi Niño aquí en Guaynabo…
Caminitos de sueño
en las alboradas—
Manojito de albahaca para tus plantas—
Pimpollitos de ruda
para tus manos…
Ya bajan los caminos violeta y aire—
Ya bajan los caminos rosa y arcángel—
¡bandadas de gabrieles los cucubanos!
¡Si el lucero del alba fuera El Lucero—
qué de manos en vuelo hacia La Mañana!
Nácete aquí Mi Niño aquí en Guaynabo…
Nácete aquí Mi Niño entre las guajanas.
Guaynabo, Puerto Rico, 13 de diciembre de 1966
Nimia Vicéns
Tercer Domingo de Adviento, es el llamado domingo de
Gaudete,
que en latín quiere decir “¡alegraos!”, “¡alégrense!” o
“¡estad alegres!”.
Se trata de un domingo especial dentro de este tiempo de
espera y preparación,
el Adviento, en el que los cristianos tomamos conciencia
de que la venida del Señor está cada vez más cerca.
Por eso, como símbolo de alegría,
a encender la vela rosada (tercera vela) de la Corona de
Adviento.
Esta “preanuncia” la alegría mesiánica por la pronta
llegada del Salvador.
¡Oh Inmaculada Virgen Madre de Dios y Madre nuestra!
A Ti, que eres el orgullo de nuestro pueblo y amparo
maternal
de la ciudad y del mundo entero, confiamos
nuestros pueblos y naciones.
Te pedimos que nos enseñes a no ser sordos al grito de
los pobres,
a no mirar con indiferencia a los enfermos, los ancianos,
los niños solos y abandonados.
Haz que en nosotros resplandezca la verdad, que nuestras
obras sean un canto a la caridad,
que en nuestro cuerpo y en nuestro corazón brillen la
pureza y la castidad,
que en nuestra vida se refleje el esplendor del
Evangelio.
¡Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios!
Papa Francisco
El dogma de la Inmaculada Concepción, también conocido como Purísima Concepción, es una creencia del catolicismo que sostiene que María, madre de Jesús, a diferencia de todos los demás seres humanos, no fue alcanzada por el pecado original sino que, desde el primer instante de su concepción, estuvo libre de todo pecado.
Oración a la Virgen del Adviento.
María, Virgen del Adviento, esperanza nuestra,
de Jesús la aurora, del cielo la puerta.
Madre de los hombres, de la mar estrella,
llévanos a Cristo, danos tus promesas.
Eres Virgen Madre, la de gracia llena,
del Señor la esclava, del mundo la reina.
Alza nuestros ojos hacia tu belleza,
guía nuestros pasos a la vida eterna.
La Virgen María siempre nos acompaña en la vida y
también en el Adviento. En este tiempo,
la liturgia la recuerda diariamente y de modo particular
en la Solemnidad de su Inmaculada Concepción.
En esta fiesta celebramos que María
fue preservada del pecado original
desde el mismo instante de su concepción.
La Navidad es tiempo de compartir, una época para
estar en familia,
fortalecer los lazos afectivos y practicar valores como
el amor, la paz,
la solidaridad y la generosidad. Se puede compartir a
través de actos
como reflexionar juntos, donar lo que se tiene a quienes
lo necesitan o
simplemente pasar tiempo de calidad con los seres
queridos,
escuchando y jugando en familia.
Formas de compartir en Navidad:
• En familia:
o Reflexionar, orar y conversar sobre el significado de
la Navidad y las tradiciones familiares.
o Compartir comidas, juegos de mesa y actividades
recreativas en lugar de realizar actividades individuales.
o Fomentar la comunicación para que los niños se sientan
escuchados y valorados.
• Solidaridad con los demás:
o Enseñar a los niños la importancia de compartir con
quienes más lo necesitan.
o Donar juguetes, alimentos o ropa, como un acto de
gratitud y de manera desinteresada.
o Visitar a personas que están solas, como ancianos o
enfermos, para ofrecer compañía y apoyo.
• Valores:
o Enseñar que la felicidad no se limita a los regalos
materiales y que el verdadero valor
está en el amor, la gratitud y el afecto.
o Compartir la esperanza y la paz con los demás para
construir una sociedad mejor.
Padre Celestial, te agradecemos por todas las bendiciones
que nos has dado en este año: nuestra familia, amigos,
nuestro hogar y el alimento. Ayúdanos a recordar siempre
tu
bondad y a compartir tu amor con los demás.
Confiamos en tu amor y fidelidad, incluso en los momentos
difíciles,
y agradecemos la salvación a través de Jesucristo.
Amén
Oración de gratitud:
• Gracias por las bendiciones:
Agradece a Dios por la familia,
amigos, hogar, comida y el refugio que provee.
• Gratitud por la bondad:
Expresa gratitud por las bendiciones
espirituales y temporales,
incluyendo la fe, la salud, y el amor.
• Agradecimiento por la salvación:
Da gracias por el regalo de la salvación
a través de Jesucristo, quien murió para
que todos
puedan tener vida eterna.
• Confianza en el futuro:
Pide la sabiduría para seguir
confiando en la fidelidad de Dios,
incluso durante los tiempos difíciles,
y para vivir de manera que su
voluntad se manifieste en el mundo.
• Petición de perdón y fortaleza:
Pide perdón por los pecados y la fortaleza
para seguir el camino de Dios y para hacer el bien.
• Bendición a la comunidad:
Pide a Dios que bendiga a tu congregación,
comunidad, nación y al mundo en general.
• Gratitud por la vida y la creación:
Agradece por el aire que respiras,
por los árboles y la hierba, y por el aliento de vida.